Agradecimiento por seres humanos concientes
by
| 11.22.2006
En vísperas de la celebración del día de dar gracias en los Estados Unidos, y mientras miles en esta tierra amplia se peleaban por comprar un ridículo y carísimo juguete, he vuelto de lo quisiera caracterizar como una de las experiencias de mayor impacto emocional y espiritual de mi vida, y de más de 42 años de activismo de uno u otro tipo.
Asistí al congreso anual contra la Escuela de las Américas en Fort Benning, Georgia, con mi hermana espiritual Susan Lyons. Volamos a Georgia el jueves y asistimos a un sinnúmero de talleres, algunas veces juntas y otras veces por separado; formamos parte del colectivo legal de la manifestación y también actuamos como observadoras legales, y finalmente participamos juntas en la procesión solemne ante las rejas de metal de la escuela, la cual bajo el nuevo nombre de Instituto para la Cooperación en Cuanto a Seguridad del Hemisferio Occidental (WHINSEC - siglas en inglés) , continúa entrenando a los déspotas, sátrapas, torturadores y asesinos paramilitares del hemisferio occidental. Es realmente una colaboración por la seguridad; juntos, cooperan y colaboran para abusar en modo masivo contra los derechos humanos, las libertades y hasta la mismísima vida de cualquiera que represente una "amenaza" a la "seguridad" (léase bienestar económico) del poder constituído. A manera de ejemplo, 22 colombianos, mayormente síndicos y organizadores, son asesinados cada día bajo el patrocinio del "Plan Colombia" norteamericano por graduados enorgullecidos de esta escuela, y mediante el uso de nuestras armas y de nuestras contribuciones fiscales.
A esta manifestación y en particular a las actividades del domingo, 19 de noviembre, asistieron más de 22,000 personas, incluyendo a muchos jóvenes, estudiantes de escuela superior y universitarios, personas religiosas, norteamericanos o estadounidenses, canadienses, latinoamericanos y gente de todas las profesiones, edades, creencias, origen nacional, etnias. Nos hablaron sobrevivientes de la tortura, y personas a quienes yo llamo caminantes permanentemente heridos, que han perdido hijos, hermanos, padres, cónyuges y otros seres amados; a veces, durante la procesión,
mientras el colectivo desde el escenario cantaba el nombre de otra víctima desaparecida de 20 días o 20 años o 97 años de edad, algún manifestante se apartaba de la fila y caía a tierra para llorar a gritos, con las manos cubriendo cara y lágrimas, o continuaban llorando mientras permanecían como testigos, y cantaban o coreaban, 'presente.'
Era tan necesario seguir de pie como testigos, y entendí porqué tanta gente se ve obligada a brincar la cerca, con su alambre de púa, a pesar de que se les garantiza un mínimo de tres meses de encarcelamiento duro en una cárcel federal por una ofensa mínima de entrada a una instalación militar sin autorización en contra de un gobierno que ha cometido tantos y tan graves crímenes contra la humanidad. Uno quisiera abrazar a estos hermanos y hermanas heridos, intentar aliviar su abrumante dolor, y el nuestro, y compartir las palabras de John Donne de que ' la muerte de cualesquiera de mis hermanos me disminuye, porque soy parte de la humanidad.'
Ningún hombre es isla, y más de 22,000 personas nos reunimos en un colectivo de dolor, indignación y determinación de cerrar esta escuela, y de terminar con este tinglado del imperio y sus actividades, y de finalmente comenzar a sanear nuestro planeta. Estamos comprometidos con la humanidad.
Me faltan las palabras. Si no hemos logrado cerrar la escuela para el próximo noviembre, yo también pondré mi cuerpo de testigo, para decir PRESENTE y decir BASTA y decir NUNCA MAS. Por ahora estoy agradecida de haber podido compartir estos días con héroes de la vida diaria, de haber podido abrazarme nuevamente a ese espíritu que alivia mi desespero existencial en cuanto a esta vida moderna llena de avaricia y de indiferencia. BASTA, BASTA, NUNCA MAS. Cerremos la Escuela de Asesinos y la base en Guantánamo y el espíritu que las nutre. NUNCA MAS.
www.soaw.org.
Regresé a la hospitalidad de otra hermana espiritual, Melissa Elliott, una de las acusadas en el grupo de los 14 de Filadelfia Declarando la Paz, que nos brindó a Sue y a mí una cena maravillosa y un generoso desayuno, así como música y un lecho cálido, en vísperas de nuestra primera audiencia por desobediencia civil como resultado de declarar la paz el 25 de septiembre en las oficinas del (pronto ex) senador Rick Santorum. Nuestra próxima audiencia es el 11 de diciembre, y esperamos verlos en una vigilia por la paz a celebrarse ese día ya sea antes o después de la corte. También estamos muy agradecidos al abogado Paul Hetznecker, consejero extraordinario que representa al grupo gratuitamente, por el bien público.
Silvia A. Brandon Pérez, ciudadana del planeta y latinoamericana, pronto por lanzar www.americaisnotacountry.org. --
Comentarios
Enviar un comentario nuevo